El asfalto está conformado por la mezcla de brea, que es un material viscoso, pegajoso y de color plomo (gris oscuro), con arena o gravilla, y se usa para pavimentar caminos y como revestimiento impermeabilizante de muros y tejados.

Debido a que al asfalto es impermeable, adherente y cohesivo, o resiliente ante esfuerzos puntuales, hacen que sea ideal a la hora de convertirse en el contacto entre las autopistas y los neumáticos.

Con respecto a la impermeabilización el asfalto aumenta notablemente la duración de los caminos, ya que en el asfalto el agua y la humedad no penetran como sí pasa con otros materiales, agrietándolos y generando peligrosos desperfectos.

Tampoco sufre en exceso al transitar vehículos de gran tonelaje, aunque las diferentes capas que conforman la carretera tienen una carga máxima que ha de respetarse.

Usos del asfalto:

  • Pavimentación de carreteras
  • Pavimentación de autopistas
  • Pavimentación de autovías y espacios como pistas de aeropuerto
  • Revestimiento de superficies de canales y presas
  • Impermeabilización de obras civiles

Artículo creado con información de ferrovial.com.